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Revista Latitud 21
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Belice se nos va

por NellyG 1 octubre, 2026

 

 

Chetumal lleva años preguntándose cómo recuperar su economía. Tal vez debería empezar mirando al otro lado de la frontera.

En 2012 recibió más de 618 mil visitantes provenientes de Belice. Años después, cámaras empresariales seguían calculando alrededor de 600 mil visitas anuales. Todavía en 2025, la Canaco estimaba unos 50 mil visitantes beliceños cada mes y una derrama cercana a 50 millones de pesos mensuales.

Pero algo está cambiando.

En los primeros meses de 2026, empresarios chetumaleños estimaron que aquel flujo había caído hasta unos 20 mil visitantes mensuales. Si conserváramos como referencia el gasto implícito de 2025, la diferencia representaría cerca de 30 millones de pesos que Chetumal podría estar dejando de capturar cada mes. Si ese comportamiento se mantuviera un año: 360 millones.

No es una cifra oficial de pérdidas; es un escenario, pero debería bastar para hacernos una pregunta incómoda: ¿qué estamos haciendo para que nuestros vecinos quieran venir?

Porque mientras nosotros discutimos, Guatemala vende.

Durante la Semana Santa de 2026, el movimiento registrado en la frontera occidental de Belice con Guatemala aumentó 28.4% frente al año anterior. En la frontera norte, hacia México, cayó 23.7%. En agosto, casi 4,900 movimientos fueron registrados en un solo fin de semana en la frontera occidental, mientras familias beliceñas acudían a Melchor de Mencos para realizar compras escolares.

No podemos afirmar que cada visitante que perdió México lo ganó Guatemala. Hay precios, tipos de cambio, distancias, transporte y muchos otros factores. Pero la señal está ahí.

Y quizá nuestro primer error sea extraordinariamente sencillo: queremos sus dólares, pero pocas veces les hablamos en su idioma.

¿Dónde está el Welcome to Chetumal?

Una ciudad que históricamente ha dependido del consumidor beliceño debería tener señalización bilingüe, menús en inglés, información turística y médica en inglés, policías y agentes capacitados para atender visitantes, mapas comerciales, promociones y un sistema de asistencia y denuncia bilingüe.

No es cortesía, es estrategia comercial.

Y antes incluso de encontrar el restaurante o la tienda está la frontera. Desde hace años existen reportes de largas esperas y dificultades migratorias. En 2019 ya se documentaban filas desde temprano y capacidad insuficiente de atención. En 2026 empresarios y representantes beliceños vuelven a hablar de trámites, costos, inseguridad, malos tratos y denuncias de abusos.

Ocho años discutiendo problemas similares deberían ser suficientes.

México está invirtiendo 42.76 millones de pesos en la reconstrucción del Puente Internacional Río Hondo; magnífico, pero de poco servirá ampliar el puente si después estrechamos la bienvenida.

Y aquí Chetumal debe dejar de pensar pequeño.

Belice tiene alrededor de 423 mil habitantes. En 2024 importó 236.4 millones de dólares beliceños desde México y 234.8 millones desde Guatemala. Prácticamente un empate. En 2025 México amplió la ventaja, pero la competencia existe.

Lo sorprendente es quién aprovecha ese comercio dentro de nuestro país. Entre los principales estados mexicanos exportadores hacia Belice en 2024 estuvieron Ciudad de México, Baja California y Nuevo León. Quintana Roo comparte frontera con Belice, pero estados situados a miles de kilómetros han sabido venderle más.

Ahí está nuestra verdadera oportunidad; no debemos esperar sentados a que los beliceños crucen a comprar; tenemos que cruzar nosotros a venderles.

Corozal, Orange Walk, Belize City, Belmopan y San Pedro deberían recibir misiones empresariales, campañas comerciales, exposiciones de productos mexicanos y promociones de hospitales, restaurantes, hoteles, escuelas y destinos de la Península.

Y cuando el visitante cruce, no deberíamos conformarnos con venderle el supermercado.

La Tarjeta de Visitante Regional permite a nacionales beliceños entradas múltiples durante cinco años y estancias de hasta siete días en Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas.

Entonces pensemos como región.

Chetumal puede vender compras y salud; Bacalar experiencias; Mahahual Caribe. La Riviera Maya y Cancún entretenimiento y hotelería; Mérida medicina, gastronomía y servicios; y Campeche historia y cultura.

El consumidor puede convertirse en turista; el turista, en huésped; y el huésped, en cliente recurrente.

Y todavía estamos pensando demasiado pequeño.

Belice pertenece a CARICOM. Eso no significa que un producto mexicano pueda atravesar su frontera y mágicamente convertirse en producto caribeño: existen reglas de origen, pero sí obliga a nuestros empresarios a estudiar qué inversiones, procesos productivos o transformaciones podrían realizarse ahí para acceder, cuando cumplan las reglas correspondientes, a mercados del Caribe.

Hacia el oeste existe otra oportunidad: estudiar un corredor Península–Chetumal–Belice–Guatemala que complemente la salida tradicional mexicana hacia Centroamérica por Chiapas.

Belice, entonces, deja de ser únicamente un país vecino.

Se convierte simultáneamente en cliente, turista, socio, mercado y plataforma.

Recuperar los niveles estimados de 2025 significaría pasar de un escenario anualizado cercano a 240 millones de pesos de derrama a unos 600 millones. Crecer 25% sobre aquella base llevaría el potencial a 750 millones. Crecer 50%, a unos 900 millones.

Son escenarios, no pronósticos. Pero sirven para entender el tamaño de lo que está en juego.

Por eso necesitamos una estrategia que podría empezar con algo tan sencillo como Welcome Belize: frontera eficiente y digna; seguridad y cero tolerancia a abusos; señalización bilingüe; capacitación en inglés; promoción mexicana dentro de Belice; paquetes de compras, salud y turismo; convenios empresariales; multidestino México–Belice y una estrategia comercial que involucre a Quintana Roo, Yucatán y Campeche.

Durante demasiado tiempo Chetumal ha esperado que Belice llegue.

Quizá llegó la hora de que nosotros vayamos por Belice.

Porque la frontera no debería ser el lugar donde México termina.

Debería ser el lugar donde nuestros negocios empiezan.

¡Hasta el próximo mes con más retos y oportunidades!

Sin miedo a la cima porque el éxito ya lo tenemos

 

 

X: Oigres14 |Email:  sergioleon@sergioleon.mx |IG: @sergioleoncervantes

“La inesperada crisis”  Parte 2

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 octubre, 2026
  • En línea directa
  • Arturo Medina Galindo
  • Periodista, Director NITU.mx • arturo@nitu.mx
  • Twitter @Arturo_Medina_G

 

Hace exactamente dos años escribí en este mismo espacio una columna titulada “La inesperada crisis”.

Era septiembre de 2024 y algunas luces amarillas comenzaban a encenderse. Cancún había terminado agosto con ocupaciones menores a las esperadas y el aeropuerto registró dos jornadas con menos de 400 operaciones.

Dos años después, aquellos números casi parecen buenos.

El pasado 15 de septiembre el Aeropuerto Internacional de Cancún registró apenas 286 operaciones y el día 23 todavía menos: 284 llegadas y salidas combinadas, cifras reportadas entre las más bajas de las últimas dos décadas fuera de situaciones extraordinarias como huracanes o pandemia.

Sí, septiembre es temporada baja. Quienes llevamos décadas siguiendo el pulso turístico de Cancún lo sabemos perfectamente, pero una cosa es temporada baja y otra ignorar las señales.

De enero a agosto de este año, el aeropuerto movilizó 5.7% menos pasajeros que en el mismo periodo de 2025. Solamente en agosto la caída total fue de 9.3% y, más preocupante aún, el tráfico internacional disminuyó 15%.

Los hoteles cuentan la misma historia. La Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres reportaba al 20 de septiembre una ocupación acumulada de apenas 57.2%, por debajo de la registrada un año antes.

Hasta aquí podemos encontrar muchas explicaciones: economía estadounidense, sargazo, precios, competencia internacional, percepción de inseguridad o cambios en los hábitos de viaje. Pero hay una cifra que vuelve más interesante el problema.

Mientras llegan menos pasajeros, seguimos aumentando habitaciones.

Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres suman ya cerca de 61 mil cuartos hoteleros y continúan en desarrollo nuevos proyectos de algunas de las cadenas más importantes del mundo.

Que sigan llegando inversiones es una magnífica noticia. Significa que el capital mantiene su confianza en el Caribe Mexicano.

La pregunta es otra: ¿Quién va a llenar tantos cuartos?

Durante décadas funcionó una ecuación casi perfecta: más hoteles generaban más vuelos; más vuelos traían más turistas y esos turistas justificaban nuevos hoteles.

Hoy las habitaciones siguen creciendo, pero los pasajeros están disminuyendo, y aquí empieza la discusión verdaderamente importante.

¿Quién recupera los asientos?

El ejemplo de Spirit Airlines es ilustrativo, Cancún fue su primer destino internacional en 2003 y hace apenas dos años la aerolínea conectaba nuestro aeropuerto con nueve ciudades de Estados Unidos.

Spirit era importante no solamente por sus vuelos, sino porque su modelo de ultra bajo costo generaba demanda. Una tarifa económica no sólo transporta al viajero que ya decidió venir; muchas veces provoca la decisión de viajar.

Este año Spirit desapareció, quebró y dejó un hueco enorme. Autoridades estatales han estimado que su salida significó la pérdida de alrededor de 120 mil asientos.

Sería injusto decir que nadie hace nada. Quintana Roo ha trabajado en nuevas rutas desde Estados Unidos, Canadá y Europa, además de buscar recuperar mercados como Brasil, pero quizá debemos cambiar la forma de medir nuestra conectividad.

Promoción y costo

También debemos discutir promoción. El gobierno federal retomó este año una estrategia internacional y anunció inicialmente 100 millones de pesos para promoción turística durante el segundo semestre.

Quintana Roo, por su parte, señala que destina alrededor de mil millones de pesos a promoción bajo un esquema en el que también participa la iniciativa privada.

Son presupuestos y alcances distintos, pero la diferencia permite preguntarnos si México está destinando suficientes recursos para competir por el viajero internacional.

Y mientras intentamos atraerlo, venir al país resulta cada vez más caro. El Derecho de No Residente pasó de 717 pesos en 2024 a 861 en 2025 y a 983 pesos este año.

Para 2027 (cuando leas esto quizá ya se definió) se propone llevarlo a 1,334.80 pesos, otro aumento de 35.8%. Si se aprueba, en apenas tres años el incremento acumulado superaría 86%.

¿Es éste el mejor momento para encarecer en esa proporción la entrada de nuestro cliente extranjero? 

República Dominicana —uno de nuestros principales competidores en el Caribe— cobra una Tarjeta de Turista de apenas 10 dólares. Y mientras nosotros registramos una caída del tráfico internacional en Cancún, República Dominicana recibió entre enero y agosto 6.9% más visitantes que el año pasado, me parece que la reflexión resulta indispensable.

Especialmente cuando el tráfico internacional cae, la ocupación permanece debajo de 60% y tenemos jornadas aeroportuarias de menos de 300 operaciones.

El contraste

Cancún no solo compite contra Punta Cana, también están Jamaica, Bahamas, Aruba, Cartagena y muchos otros destinos. Ya no basta tener playas espectaculares y grandes hoteles; hay que salir a buscar al visitante.

Hace dos años nos preocupaban jornadas de menos de 400 operaciones; hoy hablamos de 284.

No es momento de entrar en pánico, pero tampoco de mirar hacia otro lado, porque construir un cuarto puede ser relativamente sencillo, lo verdaderamente difícil es ocuparlo.

Y para ocuparlo hay una regla que no ha cambiado desde que nació Cancún: si no hay un asiento que lo traiga, el turista no llega.   

Nuestras ventanas rotas

por NellyG 1 octubre, 2026

 

Hoy escribo desde una profunda decepción que nace de observar cómo la corrupción y la impunidad son ya un referente en la mayoría de nuestras instituciones reguladoras gubernamentales.

¿Qué sucede con los valores de una sociedad cuando el incumplimiento de las normas, la falta de honestidad y la impunidad se vuelven parte del actuar cotidiano?

Como empresaria, preguntarme esto es sumamente doloroso y muy, pero muy frustrante. La ética no es un concepto abstracto. Se manifiesta tomando decisiones basadas en el respeto, cumplir los compromisos adquiridos, actuar con honestidad, rechazar un beneficio indebido y finalmente asumir las consecuencias de algún error. Las famosas ‘mordidas’, se están haciendo más comunes, ¿o serán más públicas?

En 1969, el psicólogo Philip Zimbardo realizó un experimento que años después serviría de inspiración para una conocida teoría criminológica. Abandonó dos automóviles en condiciones similares: uno en el Bronx, Nueva York, y otro en Palo Alto, California. El primero fue vandalizado inmediatamente, mientras que el segundo permaneció prácticamente intacto durante varios días. Fue hasta que él mismo rompió una ventana que los habitantes participaron en vandalizarlo.

En 1982, los criminólogos James Q. Wilson y George L. Kelling basándose en este experimento desarrollaron la teoría de las ventanas rotas, según la cual los signos visibles de abandono, desorden e incumplimiento de las normas pueden transmitir la percepción de que las malas conductas están permitidas y de que nadie responderá por ellas.

Ahora, cuando quienes tienen la responsabilidad de crear las leyes, vigilar su cumplimiento e impartir justicia incurren en prácticas corruptas o permiten que las irregularidades queden sin consecuencias, el daño trasciende del ámbito gubernamental. La impunidad puede transmitir un mensaje profundamente perjudicial: que las normas son negociables, que el poder y las influencias pueden prevalecer sobre la legalidad y que actuar correctamente es hasta un poco tonto. En México diríamos ‘mejor cabrón que pendejo’.

Por si no me creen, dejo aquí algunas cifras… interesantes o alarmantes, ¿quién soy yo para juzgar?

Según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, en 2016 México ocupaba la posición 123 de 176 países evaluados. En la publicación del 2025 ubicó a México en la posición 141 de 182 países.

Bueno, como siempre me cuestionan, les pongo aquí otras valuaciones desde perspectivas diferentes:

El World Justice Project, organismo que evalúa el Estado de derecho mediante indicadores como los límites al poder gubernamental, la ausencia de corrupción, el cumplimiento regulatorio y el funcionamiento de la justicia, ubicó a México en la posición 121 de 143 países en su índice global de 2025.

Y para tener algo local, el Índice de Estado de Derecho en México 2023-2024 registró una puntuación nacional de apenas 0.36 sobre 1 en el factor de ausencia de corrupción. Este indicador examina conductas como el soborno, las influencias indebidas y la apropiación irregular de recursos públicos.

Y si buscamos información sobre la experiencia directa de la población, el INEGI ofrece otro dato que merece nuestra atención.

Según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental de 2025, aproximadamente ocho de cada 10 adultos residentes en ciudades mexicanas de 100 mil habitantes o más consideraron que la corrupción era frecuente. Además, el costo nacional estimado de los actos de corrupción experimentados por la población en sus interacciones con las autoridades ascendió a 17,707 millones de pesos durante ese año.

Pero me regreso a un ámbito más mundano. Las empresas -esas que generan la economía, dan empleos, desarrollan ideas, proveen servicios o productos-, tienen colaboradores que empiezan a utilizar los recursos de la empresa para beneficio personal, aceptan comisiones indebidas, los responsables de compras favorecen a un tercero por intereses particulares o un directivo manipula información financiera. Se generan pérdidas, no solo a la empresa, a la sociedad. Y los costos, aquí otro dato, sí ya sé, pero los números solo dicen verdades.

La Association of Certified Fraud Examiners (ACFE), organización internacional especializada en la investigación y prevención del fraude, publicó en 2026 una nueva edición de su estudio Occupational Fraud: A Report to the Nations.

El informe examinó 2,402 casos reales de fraude ocupacional investigados en 143 países y territorios. Entre sus hallazgos se encuentran los siguientes:  Pérdida del 5% de los ingresos anuales de una organización. Monto promedio de pérdida en dólares $104,000.

Pero no todo es dinero, si en una empresa se descubre que un colaborador ha utilizado indebidamente los recursos, el daño también puede afectar la confianza en sus equipos, la relación con los proveedores, los controles internos y el clima laboral. Es decir, ahora se invertirá tiempo y dinero en establecer más controles en lugar de utilizar esos recursos en actividades productivas.

No podemos dejar ventanas rotas en nuestras empresas.

¿Cómo podemos exigir honestidad, responsabilidad y respeto a las normas dentro de nuestras empresas cuando, fuera de ellas, observamos que algunas de las autoridades encargadas de hacer cumplir esas mismas reglas las vulneran o permiten que otros lo hagan sin consecuencias?

No pretendo justificar las conductas indebidas, ni atribuir todos los problemas éticos de nuestras empresas a la corrupción gubernamental. Cada persona es responsable de sus decisiones. Sin embargo, tampoco podemos ignorar que las instituciones tienen una responsabilidad en la construcción de una cultura de legalidad.

Cuando las conductas negativas se vuelven recurrentes y la justicia no llega, corremos el riesgo de que la impunidad deje de percibirse como una anomalía y comience a asumirse como la normalidad vigente.

Tenemos muchas ventanas rotas a la vista y, en demasiadas ocasiones, parece que nadie se ocupa de repararlas.

 

Liderazgo efectivo: Energía que impulsa el éxito

por NellyG 1 octubre, 2026

 

 

En el vasto universo del liderazgo, a menudo se habla de estrategias, técnicas y teorías. Sin embargo, hay un elemento que es el auténtico motor detrás de cualquier equipo exitoso: la energía de su gente. Un líder efectivo no solo dirige, sino que también inspira, motiva y, sobre todo, cultiva una atmósfera de entusiasmo y compromiso.

Imagina un equipo que al entrar a la oficina, irradie energía positiva y esté ansioso por enfrentar los desafíos del día. ¿Qué hace que esa energía sea contagiosa? La respuesta radica en el liderazgo. Un verdadero líder es aquel que reconoce que el potencial de un equipo no se mide únicamente por sus habilidades, sino por la pasión y el compromiso que cada miembro aporta.

¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes potenciar la energía de tu equipo? La primera clave está en la comunicación. Un líder que escucha y responde a las inquietudes de su equipo crea un ambiente de confianza. Cuando las personas sienten que sus voces son valoradas, su energía se transforma en creatividad y colaboración. Las reuniones no deben ser meras formalidades; deben ser espacios de intercambio, donde cada idea cuenta y se nutre el pensamiento colectivo.

Por otro lado, ¿qué tan dispuesto estás a reconocer y celebrar los logros de tu equipo? El reconocimiento es un poderoso generador de energía. Celebrar incluso los pequeños logros construye un sentido de pertenencia y motivación. Un simple “buen trabajo” puede ser un catalizador para que un empleado dé lo mejor de sí mismo. Las personas son impulsadas por el reconocimiento y el aprecio, y un líder que se toma el tiempo para observar y agradecer el esfuerzo de su equipo está sembrando las semillas para un ambiente laboral vibrante.

Pero el liderazgo no es solo cuestión de palabras; también se trata de acciones. Un líder efectivo actúa con integridad y demuestra compromiso. La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es fundamental para mantener la energía positiva en el equipo. Cuando los líderes son transparentes y auténticos, generan confianza, lo que a su vez aumenta la motivación y la energía de todos.

La energía de un equipo también se ve influenciada por su diversidad. Cada persona aporta una perspectiva única y valiosa. Un líder que fomenta un entorno inclusivo, donde se valoran las diferencias, no solo enriquece las ideas, sino que también activa una energía dinámica y creativa. La inclusión no es solo un deber ético; es una estrategia de liderazgo efectiva que transforma la cultura organizacional.

En conclusión, el liderazgo efectivo se basa en la capacidad de un líder para canalizar la energía de su equipo hacia objetivos comunes. La confianza, el reconocimiento y la inclusión son pilares fundamentales que permiten que esa energía florezca. Cuando un equipo está energizado, no solo logra resultados; también se siente realizado y conectado.

Así que la próxima vez que te enfrentes a un desafío como líder, recuerda que el verdadero valor de tu equipo radica en su energía. ¿Estás preparado para transformarla en el motor de tu éxito? La respuesta a esta pregunta podría ser el primer paso hacia un liderazgo realmente efectivo.

www.davidasencio.mx

El turismo vive un momento crucial. Se requieren incentivos, no obstáculos.

por NellyG 1 octubre, 2026

 

 

Por: Sergio E. González Rubiera

 

 

Frente a las iniciativas que se vislumbran en el paquete fiscal de la federación para el año 2027, se pueden atestiguar desde ya enormes barreras y obstáculos para el sector turístico de México, lo cual resulta, a todas luces, una muy lamentable noticia. Vivimos un momento crucial frente a todas las adversidades que en el mundo se presentan, como las guerras en Europa, el conflicto en el Golfo de Ormuz, el encarecimiento de las tarifas aéreas a causa de la subida en el costo del combustible, las percepciones de inseguridad y las amenazas de fracturas o disrupciones políticas por los enfrentamientos entre gobiernos de izquierda y de derecha. En el caso de México en particular, tenemos que adicionar a todas estas calamidades los hechos que nos ocupan, como la falta de promoción suspendida institucionalmente desde hace ocho años, el tema del sargazo en Quintana Roo, la terrible percepción de inseguridad en ciudades y carreteras; el asunto de la falta de regulación a las plataformas de alojamiento como Airbnb, entre otras muchas; los conflictos con taxistas y ahora, por si fuera poco, una nueva intentona del gobierno federal por incrementar impuestos y derechos a los turistas, para tratar de compensar los enormes déficit que el gobierno viene sorteando tanto por malas decisiones, proyectos inacabados, obras faraónicas con escasos resultados y, en general, una muy escasa visión de futuro. Ante toda esta suma de calamidades y otras más que se van configurando en el mundo actual, el turismo siempre se presenta como una gran alternativa de desarrollo económico, como una maravillosa alternativa de generación de empleos, de intercambio social y cultural, y de proporcionar una mejor calidad de vida para los ciudadanos de todas las poblaciones y todos los destinos turísticos, pero eso requiere emprender una buena cantidad de acciones, de estrategias y de directrices que signifiquen un fomento o un incentivo para la actividad turística y no un obstáculo.

En este momento crítico que estamos viviendo, frente a bajas ocupaciones hoteleras, crisis en la aviación, guerras en el mundo, cambio climático y otros asuntos, se requiere de incentivos, de leyes de fomento, de acciones en beneficio tanto de los turistas que nos visitan, para que encuentren un mayor atractivo en nuestros destinos, como de los empresarios que emprenden y ejecutan la actividad turística. Sin embargo, por el contrario, vemos con tristeza que lo que se está emprendiendo son nuevos derechos, nuevos impuestos, nuevos obstáculos y muchas barreras que impiden o que dificultan de manera importante la gestión turística, tal es el caso de la iniciativa para incrementar el DNR (Derecho de No Residente) en un 35.8 % y ahora, últimamente, la iniciativa para incrementar el impuesto o el derecho por el uso del espacio aéreo mexicano, lo cual implicará, sin duda, un incremento en las tarifas aéreas.

México puede ser y debe ser una potencia del turismo mundial y, sin duda, podemos estar en los primeros lugares del mundo en recepción de turistas, pero es imprescindible derribar barreras y obstáculos que inhiban la competitividad y, con ello, fomentar mejores ocupaciones turísticas. Una mejor ocupación turística, es decir, un incremento en las noches que se ocupan en los hoteles de México, implicará un incremento en los ingresos al gobierno por impuesto al hospedaje, un incremento en IVA por consumo y hasta un incremento en el ISR de todas las empresas que tributan, por lo tanto, es imprescindible una promoción internacional estratégica que mejore los flujos de turismo y no imponer impuestos, tasas, derechos, etc., que lo único que harán es desalentar la llegada de turistas a México. Es absolutamente equivocada la propuesta del gobierno federal de incrementar impuestos al turismo, es absurda, es ilógica, es irracional y va en contra de lo que nuestro país necesita en materia de turismo. Hay un montón de cosas que pueden y deben hacerse para mejorar los flujos turísticos, entre otras, mejorar el turismo carretero, para lo cual es imprescindible que las carreteras estén dotadas de alta tecnología, que los señalamientos sean acordes a los parámetros internacionales, que los peajes puedan pagarse de manera digital con todas las tarjetas de crédito existentes, que las centrales de autobuses estén dotadas de tecnologías, sean modernas y eficientes; que los aeropuertos estén libres de abusos y otras atrocidades que atestiguamos cotidianamente y, en general, que la cosa turística fluya de manera ágil y eficiente a lo largo y ancho de todo nuestro país.

Pareciera, tristemente, que nuestros gobiernos federal, estatales y municipales se estarían empeñando en hacer todo lo contrario al continuar imponiendo barreras, obstáculos, derechos, impuestos y miles de requisitos que dificultan esta maravillosa actividad que es el turismo, que en todo el mundo crece de manera impresionante y en donde se ven avances tecnológicos de todo tipo para facilitar que los turistas disfruten de las ciudades, de cada plaza, de cada estación de autobús, de cada carretera y de cada pequeño icono que incrementa su emoción turística. Rechazamos, o mejor dicho, rechazo tajantemente desde este espacio todos los intentos que el gobierno hace por tratar de incrementar sus ingresos a partir de los ya muy exprimidos turistas. En cambio, solicito, si no es que exijo, que se diseñen estrategias que nos permitan no solo atraer más y más turistas con promoción, sino proveerles de mayores y mejores experiencias y emociones turísticas. En el turismo la calidad es gestionar emociones que incrementen el valor de la experiencia.

Al buen entendedor…

 

México anuncia que sostendrá a Cuba

por NellyG 1 octubre, 2026

 

 

México informó al mundo, durante la Asamblea General de la ONU, que continuará como sostén del régimen cubano, en coincidencia con el anuncio de Venezuela de que congeló las relaciones políticas con Cuba, a la que financió por 26 años, con 63 mil 800 millones de dólares.

El canciller mexicano dijo que México seguirá enviando cargamentos de asistencia. Sólo en petróleo, ya le mandó mil novecientos cuarenta y siete millones de dólares, según datos oficiales de Banxico y Pemex.

¿Cuántos son mil novecientos cuarenta y siete millones de dólares? Equivale a lo que reciben Tlaxcala y Colima del Presupuesto para gastar en escuelas, hospitales, policías, carreteras… durante un año.

Solamente en combustible, equivale a más de 18 millones de canastas básicas o dos años del programa de Mi Beca para Empezar del Gobierno de la CDMX a los niños de escuelas públicas.

¿Dónde mete Cuba ese combustible? No en suministrar luz eléctrica a los hogares de los cubanos de a pie: el sistema eléctrico permanece desconectado la mayor parte del tiempo, porque necesita tres mil megawatts, y sólo tiene capacidad de generar 800.

Los combustibles enviados por Pemex no van al transporte público, ni a aliviar los apagones residenciales: van a los hoteles turísticos estatales y el transporte del Ejército, que controla la economía dolarizada en la isla.

Y la cúpula castrista revende en el mercado mundial el crudo que recibe. Cuba revendió 40 mil barriles diarios al mercado de Asia, y obtuvo cientos de millones de dólares en efectivo para mantener a flote al régimen.

El canciller mexicano justificó la manutención de la 4T a la dictadura, por solidaridad con el pueblo cubano y el rechazo al embargo económico de EU. El canciller parece no tener idea de que el embargo no existe, en los hechos, desde hace décadas.

Sólo de enero a julio pasados, las exportaciones de EU a Cuba alcanzaron los 674 millones de dólares: un aumento del 61,8 % en comparación con igual período de 2025. EU es el socio comercial y abastecedor número uno de Cuba, por delante de España y China.

Tras perder Venezuela como colonia extractiva, Cuba halló en México al sustituto ideal, porque ni le presta ni le vende: le regala. Cuba no paga: al Club de Países Acreedores de París, Cuba le debe cuatro mil 800 millones de dólares. Y nunca pagará.

El único bloqueo en Cuba es el bloqueo interno, que asfixia el potencial de sus ciudadanos, a quienes prohíbe el emprendimiento autónomo, libertad de expresión, prensa y asociación. El único freno a la prosperidad de los cubanos no proviene del exterior, sino de su propio gobierno.

Eso debió condenar el canciller de México en la ONU.

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