En hotelería, una estrategia de crecimiento no necesariamente comienza con una construcción nueva. La renovación de propiedades también permite actualizar la oferta y competir por segmentos de mayor valor. Meliá Hotels International reabrió Paradisus Cancún después de ocho meses de remodelación, con una inversión cercana a 50 millones de euros, equivalente a más de 56 millones de dólares.
La modernización buscó reforzar el posicionamiento del resort en el segmento prémium y mejorar su rentabilidad, en un mercado donde los viajeros encuentran cada vez más propuestas especializadas. La operación también reflejó la importancia de México dentro de la cartera internacional de la compañía. Ahora, el desafío será convertir la inversión en mayor demanda, tarifas competitivas y resultados sostenibles. Una apuesta que confirma que renovar los activos existentes puede ser tan relevante para la industria como sumar nuevas habitaciones a un destino.







