martes, septiembre 22 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Categoría:

Rubén Olmos Rodríguez

  • Reporte Washington
  • CEO de Global Nexus
  • Analista y Consultor Internacional
  • X:@rubenolmosr

Diversificar para crecer

por NellyG 2 septiembre, 2026

Vivimos momentos críticos y convulsos en el entorno internacional que nos obligan a revisar la resiliencia de nuestra economía y de nuestro entorno cotidiano. Ya no hay espacio para la rigidez ni para el statu quo en la dinámica económica de nuestras comunidades y regiones. En el caso de América del Norte, la discusión que desató la revisión del T-MEC nos obliga a repensar muchos aspectos de nuestro futuro económico, tanto a nivel nacional como estatal.

Los tres países socios han entrado en una espiral de incertidumbre derivada de las decisiones del actual gobierno de Estados Unidos. A ello se suma la crisis en Medio Oriente y sus efectos colaterales sobre el precio del petróleo, que han derivado en incrementos considerables en los combustibles, los productos agrícolas y, en general, en el costo de vida. También debemos considerar el encarecimiento de productos básicos, la persistencia de la inflación y la creciente incertidumbre entre los consumidores.

Por otro lado, está el debate en torno a los aranceles como herramienta de presión por parte de Washington. Hay que decirlo con claridad: este tema llegó para quedarse. La realidad es que el presidente Donald Trump y su equipo de asesores lograron sembrar la duda sobre los efectos reales del libre comercio en el centro de la agenda política estadounidense. De hecho, puede anticiparse que, aun si los demócratas recuperaran la mayoría en el Congreso en futuras elecciones y eventualmente la Casa Blanca, los votantes seguirán revisando con lupa los efectos positivos y negativos de la apertura comercial. Para el ciudadano común, la palabra “arancel” tiene una connotación negativa y, para el gobierno en turno en Estados Unidos, se ha convertido en una vara para medir fortaleza política y económica.

En este contexto de incertidumbre económica, que impacta de manera directa a México, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado una estrategia alternativa para enfrentar los riesgos asociados al T-MEC: el denominado Plan México. Su objetivo es fortalecer la industria nacional para que pueda crecer y competir en los mercados internacionales. La intención es loable, pero para que el sector empresarial invierta se requiere generar confianza en las instituciones, construir un clima de negocios acorde con los desafíos actuales y, sobre todo, establecer incentivos reales para la inversión productiva.

A nivel local, el reto también es mayúsculo. En Quintana Roo vivimos una crisis turística que no puede ignorarse. El turista estadounidense viaja hoy con mayor cautela y preocupación por su futuro económico. A ello se suma la constante retórica de ciertos medios conservadores en Estados Unidos, que presentan a México como un destino inseguro y riesgoso para el viajero. Además, el problema recurrente del sargazo y la creciente competencia de otros destinos del Caribe configuran un escenario particularmente complejo.

Ante esta realidad, resulta indispensable pensar en la diversificación de la economía estatal con una visión de largo plazo, especialmente de cara al inicio de una nueva administración en 2027. En ese sentido, el Distrito Financiero Cancún representa una oportunidad estratégica para atraer inversiones vinculadas al sector tecnológico y a la industria financiera. La creación de un polo de desarrollo orientado a las tecnologías de la información, la innovación, los servicios corporativos, así como a la industria de convenciones y espectáculos, podría convertirse en un motor adicional de crecimiento para la entidad.

Aunque se trata de un proyecto aún en desarrollo, el Distrito Financiero de Cancún puede convertirse en una valiosa herramienta de diversificación económica y en una apuesta sólida para fortalecer la competitividad y resiliencia del estado frente a los desafíos de un entorno global cada vez más incierto.

 

 

 

####

 

 

 

TMEC y turismo

por NellyG 3 agosto, 2026

 

 

El 1 de julio de 2026, México, Estados Unidos y Canadá iniciaron formalmente la primera revisión sexenal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), conforme al Artículo 34.7. Este proceso marca el comienzo de una nueva etapa de negociaciones sobre el futuro del acuerdo.

Durante la reunión virtual inicial, Estados Unidos notificó que no respaldará, por ahora, la extensión automática del tratado por 16 años adicionales. Esta decisión no implica la terminación del T-MEC, sino la activación de revisiones anuales. En este contexto, el acuerdo permanecerá vigente hasta 2036, mientras los tres países negocian posibles ajustes y mantienen la posibilidad de extender su vigencia en futuras revisiones.

El gobierno de México, a través del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, destacó que el tratado continúa operando con normalidad y sin cambios inmediatos en sus disposiciones comerciales. Asimismo, subrayó la importancia de concluir la revisión en un plazo razonable para brindar certidumbre a los mercados y reducir la incertidumbre empresarial.

Las negociaciones en curso se concentran principalmente en temas como reglas de origen del sector automotriz, comercio de acero y aluminio, seguridad económica regional y fortalecimiento de cadenas de suministro en América del Norte. A finales de julio se llevó a cabo una nueva reunión de alto nivel entre México y Estados Unidos para continuar las conversaciones sobre lo que Estados Unidos le gustaría ver de nuestro país para mejorar el clima de negocios.

A lo largo de las últimas semanas, y en medio de esta conversación, muchos me han preguntado si esta negociación tendrá un impacto en el sector de viajes y turismo. La respuesta es no directamente, ya que este sector no es un eje central de las negociaciones actuales del T-MEC; sin embargo, podría verse afectado de manera indirecta, aquí cito un par de ejemplos:

  • Viajes de negocios: Son el segmento más expuesto, ya que la incertidumbre puede llevar a empresas a posponer inversiones, reduciendo potencialmente los viajes corporativos.
  • Viajes de placer: No se observan impactos directos. Este segmento depende más de factores como tipo de cambio, precios, conectividad aérea, ingreso de los consumidores y percepciones de seguridad.
  • Efectos en México y Canadá: En caso de tensiones comerciales prolongadas, podría haber una disminución del turismo si las condiciones económicas se deterioran. No obstante, la depreciación de la moneda podría hacer a estos destinos más atractivos para visitantes extranjeros.

Durante muchos años he abogado por tener una agenda formal de trabajo entre los actores del sector de los tres países. Los gobiernos deben revisar protocolos y facilitar la internación de turistas, acelerar el visado, buscar ejercicios de promoción conjunta y garantizar un flujo ordenado y seguro. En el caso de los sectores privados, ya existe un primer acercamiento que dio el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) en semanas recientes con sus contrapartes tanto en Estados Unidos como en Canadá.

 

Escribe:

Rubén Olmos Rodríguez

CEO de Global Nexus

Analista y Consultor Internacional

@rubenolmosr

El futuro del sur de Quintana Roo

por NellyG 1 julio, 2026

 

Durante décadas, los gobiernos de Quintana Roo han hablado de lograr un equilibrio económico entre el pujante norte y el rezagado sur del estado. Recuerdo bien cuando se proponía detonar el desarrollo del sur a través del campo, e incluso mediante la creación de proyectos para la producción de camarón de exportación. Hubo esfuerzos, sin duda, pero la mayoría quedó en promesas con pocos resultados tangibles.

Sin embargo, considero que en los últimos años el sur ha comenzado a transformarse, transitando de ser una región centrada en la burocracia a convertirse en un verdadero polo de turismo, vivienda y comercio. Esta realidad se debe a las gestiones de los últimos gobiernos estatales, al interés del gobierno federal y, sobre todo, a la apuesta de inversionistas nacionales y extranjeros que sí vieron en el sur una gran oportunidad.

Vale la pena destacar la llegada a la capital del estado de marcas nacionales, restaurantes y tiendas de autoservicio que cumplieron un anhelo importante para los chetumaleños.

Asimismo, resalta el crecimiento de Bacalar, Mahahual y toda la franja costera, donde han surgido nuevos tipos de hospedaje enfocados en la cercanía con la naturaleza. Hoy, cientos de turistas de distintas nacionalidades disfrutan de las bellezas de esta región. En años recientes, el gobierno estatal ha invertido a través del Fideicomiso Crucerista, apoyando la infraestructura, la seguridad y la creación de un fondo para atender desastres naturales como huracanes. En pocos meses comenzaremos a ver los resultados de estas inversiones, fundamentales para la competitividad de la zona.

También destacan la remodelación del aeropuerto de Chetumal y las obras relacionadas con el Tren Maya.

Finalmente, me refiero al proyecto más ambicioso de la región: Mahahual. Hace algunos años, un grupo de empresarios encabezado por la familia Hamui invirtió en lo que hoy se conoce como Costa Maya, un importante puerto de cruceros que recibe cerca de 1.5 millones de pasajeros al año. Hoy en día, prácticamente todas las principales navieras utilizan este puerto.

No obstante, la zona enfrenta un crecimiento acelerado, en muchos casos desordenado y con importantes carencias, resultado de la falta de inversión en años anteriores. La comunidad de Mahahual requiere mayor acceso a agua potable, drenaje e infraestructura de calidad, además de modernizarse para responder al incremento en la llegada de cruceros.

En octubre de 2024, Royal Caribbean Group presentó en Palacio Nacional un nuevo proyecto que contemplaba la adquisición del puerto y el desarrollo de un parque acuático con un ambicioso plan para la región. Sin embargo, el proyecto enfrentó oposición por parte de grupos ambientalistas desde el inicio, en parte por una comunicación insuficiente.

Hoy existe una ventana de oportunidad para relanzar Mahahual. Los gobiernos federal y estatal han convocado a analizar cómo impulsar un proyecto acorde con las nuevas circunstancias, incorporando las voces de la comunidad.

Quintana Roo necesita un Mahahual renovado, que se convierta en un símbolo del desarrollo del sur y permita, ahora sí, consolidar una región verdaderamente pujante.

Ojalá que así sea.

 

 

Oportunidad frente a la Copa del Mundo

por NellyG 1 junio, 2026

 

Por Rubén Olmos Rodríguez

CEO de Global Nexus, Analista y Consultor Internacional

@rubenolmosr

 

Washington, DC.– Nunca he sido fan del futbol soccer; no lo sigo, no me quita el sueño. Quizá, estimad@ lector, soy un mexicano atípico al no gustarme el balompié. Sin embargo, como parte de este análisis mensual, quiero hacer a un lado este desinterés y referirme a las oportunidades que tiene la región de Norteamérica de ser anfitriona de la Copa del Mundo 2026.

La idea de tener la primera Copa regional —en este caso en América del Norte— se había venido manejando desde hace ya una década aquí en Washington. En la época del expresidente Felipe Calderón, el entonces embajador en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, se refirió a este proyecto como una oportunidad para acercar a los tres socios del TLCAN y, a través del deporte, profundizar las bondades de esta rica y compleja relación trilateral. Evidentemente, la coyuntura de aquellos tiempos es muy distinta a la que vivimos hoy.

En meses recientes se ha hablado mucho sobre la seguridad, el Aeropuerto Benito Juárez y sus baños remodelados, las sedes y los estados mundialistas, así como los derechos para ver los juegos a través de los llamados fan fests. También se ha cuestionado si nuestro país está o no preparado para recibir a millones de turistas y aficionados (sí lo está: siempre lo ha estado). Sin embargo, poco se ha reflexionado sobre la importancia de que los tres socios del hoy T‑MEC, frente a la complejidad del contexto actual, dejen a un lado por algunos días el ruido político, actúen con responsabilidad y funjan como anfitriones de uno de los eventos deportivos más vistos del mundo.

El Mundial saldrá bien y los tres países darán lo mejor de sí, porque el Mundial no lo hacen los políticos: lo hacen los jugadores, sus aficionados y los millones de televidentes. Desde luego habrá retos —algunos desmanes de fanáticos, quizá incidentes de seguridad— como ocurre en cualquier país que recibe a millones de visitantes. Habrá, pues, fiebre mundialista que ojalá contribuya a impulsar una agenda regional más profunda que incluya, por supuesto, la continuidad del acuerdo comercial.

La Copa del Mundo debe ser el punto de partida para un análisis de mediano y largo plazo en torno a la agenda turística entre los tres países. No hay que olvidar que somos, entre nosotros mismos, los principales mercados emisores de turistas. Es fundamental mejorar el diálogo entre el sector privado organizado, el gobierno, las asociaciones y todos los actores que forman parte de la industria de viajes y turismo en la región.

Aprovechemos la celebración de la Copa del Mundo y busquemos ahora sí delinear una gran agenda de turismo para América del Norte.

 

El estado de la industria aérea en EUA

por NellyG 30 abril, 2026

 

Las recientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio han tenido efectos que trascienden el ámbito diplomático y militar, afectando directamente a la economía global. Uno de los puntos más sensibles ha sido el Estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde transita diariamente una parte sustancial del comercio mundial de petróleo, gasolina y otros derivados energéticos esenciales para las cadenas de producción internacionales.

Las fluctuaciones en los precios del crudo asociadas a este contexto han golpeado con fuerza a múltiples industrias, pero pocas de manera tan inmediata como la aviación comercial. El sector aéreo, altamente dependiente del combustible, enfrenta hoy una combinación compleja de mayores costos operativos y un entorno económico incierto para los consumidores.

Las aerolíneas estadounidenses, que desempeñan un papel central en el flujo turístico y comercial hacia numerosos países, atraviesan un periodo de marcada turbulencia. El encarecimiento sostenido del combustible y de la mano de obra está obligando a las compañías a trasladar parte de esos costos a los pasajeros mediante tarifas más altas y nuevos cargos, en un momento en que la demanda es especialmente sensible al precio.

Este escenario está acelerando un proceso de reacomodo estructural dentro de la industria. Se intensifican las conversaciones sobre consolidación, se profundiza la brecha financiera entre las aerolíneas más grandes y las más vulnerables, y la presión por mantener la rentabilidad comienza a reflejarse en la reducción de rutas y niveles de servicio.

El dominio del mercado por parte de un pequeño grupo de aerolíneas amplifica el impacto de cualquier perturbación. Delta, American, Southwest y United concentran cerca del 70% de las millas de pasajeros ingreso en vuelos nacionales en Estados Unidos, lo que significa que cualquier ajuste estratégico de estas compañías repercute sobre todo el sector.

En los últimos años, estas aerolíneas han reforzado su posición financiera apostando por cabinas premium y aprovechando economías de escala para amortiguar el aumento de costos. Sin embargo, incluso estas ventajas comienzan a mostrar límites en un contexto de precios energéticos persistentemente altos.

Para las aerolíneas de bajo costo, el desafío es aún mayor. Modelos de negocio basados en la oferta de tarifas mínimas funcionan únicamente cuando existe una amplia brecha de costos frente a los competidores tradicionales. A medida que esa brecha se reduce, la viabilidad de estos operadores se ve seriamente comprometida.

Desde la perspectiva del usuario final, el resultado es claro: menos opciones y precios más elevados. La reducción de competencia ya sea por quiebras, liquidaciones o fusiones, tiende a debilitar el poder de elección de los pasajeros y a encarecer incluso los viajes más básicos.

Aunque algunos acuerdos recientes han contribuido a moderar los temores sobre el suministro energético, los analistas advierten que, si los costos del combustible no descienden de forma sostenida, la industria aérea podría pasar de una lógica de crecimiento a una de mera supervivencia.

El aumento abrupto del precio del combustible está actuando como catalizador de una reestructuración profunda en la aviación comercial. Las decisiones que se tomen hoy —en materia de precios, rutas y estructura empresarial— definirán no solo el futuro de las aerolíneas, sino también la accesibilidad del transporte aéreo para millones de personas.

La pregunta ya no es si el sector cambiará, sino cuántas opciones quedarán disponibles cuando el ajuste termine.

 

 

Geopolítica y turismo

por NellyG 1 abril, 2026

 

 

Washington, DC.– Desde hace años mantengo la tradición de recibir cada mañana en casa las ediciones impresas del Financial Times y The Wall Street Journal. Ambos periódicos —a mi juicio, entre los más completos del mundo— me permiten iniciar el día con un panorama claro de lo que ocurre a nivel global y arrancar la jornada con la mirada puesta en cómo la coyuntura geopolítica incide directamente en uno de los temas que más disfruto analizar: el turismo.

Ejemplos sobran de cómo decisiones y eventos de coyuntura —pandemias, guerras o fenómenos naturales— impactan de manera directa en la vida cotidiana de los viajeros, tanto de placer como de negocios. Tomemos un primer ejemplo: la nueva guerra en Medio Oriente, cuyas implicaciones ya están teniendo un altísimo costo para la industria turística. Desde la incertidumbre del viajero para visitar destinos de Medio Oriente y Europa, hasta el encarecimiento de los boletos de avión derivado del aumento en el precio de la turbosina; el impacto es evidente. A mediano y largo plazo, si el conflicto se prolonga durante varios meses, podríamos ver pérdida de empleos, proyectos en pausa y un regreso lento a la normalidad. No debe soslayarse que varios países de Medio Oriente han apostado de manera decidida al turismo como motor de desarrollo económico.

El segundo ejemplo que vale la pena analizar está relacionado con el giro sustantivo que ha dado la Casa Blanca en su política hacia América Latina y los efectos que ello tiene sobre el sector turístico. En primer lugar, preocupa a las compañías estadounidenses del sector la creciente burocratización en la expedición de visas de turistas de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Los largos tiempos de espera podrían traducirse en que miles de aficionados no logren visitar las sedes de los partidos en Estados Unidos. A ello se suma el temor de muchos turistas de siquiera intentar viajar al país, influenciados por una narrativa anacrónica y excluyente hacia ciertos ciudadanos del mundo. En el terreno diplomático, no puede pasarse por alto la decisión de Washington de abrir Cuba a la inversión privada y lo que ello podría significar para el futuro del sector turístico en América Latina.

El tercer ejemplo se vincula con la reciente crisis vivida en nuestro país, derivada de la operación ocurrida en Jalisco. Es importante destacar la rapidez con la que los tres órdenes de gobierno actuaron para contener la propagación de la campaña de pánico que el crimen organizado buscaba imponer. Posteriormente, la Secretaría de Turismo del Gobierno Federal llevó a cabo un oportuno control de daños en medios de comunicación para desmentir la avalancha de noticias falsas que circularon en redes sociales sobre la magnitud de los hechos. A ello se sumó la intervención responsable del sector privado, que acompañó y respaldó las medidas adoptadas por las autoridades.

En conclusión, no debemos perder de vista la solidez y resiliencia del sector turístico frente a coyunturas adversas y decisiones políticas complejas. Sin embargo, será crítico contar con la sensibilidad y el rigor necesarios para analizar, prever y, sobre todo, implementar medidas de mitigación inmediatas que permitan reducir impactos y acelerar la recuperación.

 

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • …
  • 11

Descarga la Edición Septiembre 2026

Columnas Editoriales

  • Bitácora de viaje LXXI

    2 septiembre, 2026
  • Viene Gustavo Petro a México

    2 septiembre, 2026
  • El capital confía, pero el modelo exige evolución

    2 septiembre, 2026
  • Diversificar para crecer

    2 septiembre, 2026
  • Delitos sexuales, denuncias falsas

    2 septiembre, 2026
  • La revancha de las humanidades

    2 septiembre, 2026
  • No renovar cuesta

    2 septiembre, 2026
  • ¿La creatividad se fue con la IA?

    2 septiembre, 2026
  • Entre el orgullo patrio y las cuentas pendientes

    1 septiembre, 2026
  • Competir no es solo crecer

    1 septiembre, 2026
  • Los municipios son el factor

    1 septiembre, 2026
  • De tanto buscar “otra vida”, se nos va la propia

    1 septiembre, 2026
  • Verano, diplomacia y turismo: los desafíos de Quintana Roo

    4 agosto, 2026
  • Competir sin atajos

    4 agosto, 2026
  •    Bitácora de Viaje LXX

    3 agosto, 2026
  • EU sube la parada y Cuba cierra el dominó

    3 agosto, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 6 de septiembre • Todo México salvando vidas

    3 septiembre, 2026
  • 7 al 9 de septiembre • Turismo deportivo global

    3 septiembre, 2026
  • 18 al 23 de septiembre • Apapaxoa 

    3 septiembre, 2026
  • 19 de septiembre • Carrera 46 aniversario

    3 septiembre, 2026
  • 21 al 25 de septiembre • Congreso de guías de turistas

    3 septiembre, 2026

El Molcajete

  • La economía navideña se activa con el aguinaldo

    1 diciembre, 2025
  • Los museos, parte del turismo cultural

    1 noviembre, 2025
  • Prevención es tu protección

    1 octubre, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Da Click para Descargar la Revista Latitud21 Septiembre 2026

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo