¿Estamos solos o en malas compañías?

por Latitud21 Redacción

Inna German Gómez

Presidenta del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe

presidencia@ccedelcaribe.com

Mi abuela materna, una sabia mujer que murió a los 103 años, siempre usaba los famosos refranes: “Dime con quién andas y te diré quién eres” o la típica “El que con lobos anda, a aullar se enseña“; esta última frase en mi mente infantil donde la información se entiende de manera literal, se traducía en: “Mami, yo quiero andar con lobos”. 

Hoy, al paso de los años, sigo diciendo lo mismo. En la connotación positiva de querer estar con gente que me enseñe a ser mejor, que me ayude a potenciar mis cualidades. Me gustan las pláticas de sobremesa que me reten mentalmente, pero sobre todo estar con gente con valores bien cimentados. 

En las sociedades donde tantas cosas nos definen o encasillan en roles, debemos buscar grupos sociales que generen actitudes virtuosas. Pertenecer a asociaciones de cuidado ambiental, de ayuda social, de apreciación de valores, culturales o deportivas. Lo importante es pertenecer y allegarnos de amigos, socios o clientes con valores. 

No es fácil, pero siendo conscientes y teniendo como objetivo dejar este mundo con aportaciones sobre cuidado del medio ambiente, honestidad, solidaridad y equidad podemos empezar a seleccionar nuestro entorno. También hay que preguntarnos, siendo muy honestos con nosotros mismos, si somos buenas compañías.  

Aquellos que somos padres no nos cansamos de decirle a nuestros hijos adolescentes: “No te dejes llevar por la presión social”, “¿Si alguien se tira al precipicio tú también lo harás?”. Pero muchas veces nosotros nos dejamos llevar por esa presión, nos acercamos a gente nociva únicamente por el beneficio monetario o porque tendremos reconocimiento social.  

Todos los seres humanos tienen motivaciones diferentes, pero la gran mayoría coincidimos con la motivación de pertenecer, lo malo es que la damos por sentada y dejamos que la vida nos acerque circunstancialmente y de pronto nos preguntamos: ¿cómo es que acabé aquí?

Tomar el control es una de las máximas de los centros de ayuda contra adicciones, y es cierto, pocos de nosotros realmente tenemos una planeación de vida. Así que nunca es tarde para cambiar de camino y sobre todo de escoger a nuestros acompañantes en esta nuestra única aventura llamada VIDA. 

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